viernes, 3 de octubre de 2008

Las estrellas ¿se alejan o nos acercamos a ellas? Segunda parte: La terca realidad

La tozuda realidad, mata, destruye, aniquila. También destraba problemas irresolubles.

Hace unos días – el primero de octubre – un indígena, líder campesino, sin avisar a nadie, ni a sus compañeros de lucha, se prendió fuego en una plaza pública de Jalapa, Veracruz. Murió ayer a causa de las quemaduras.

“Lo hice porque no sirve el gobierno, sólo son engaños y yo tenía que responder a mi pueblo popoluca”, alcanzó a declarar cuando extinguieron el fuego.

En un acto desesperado, para no dar la espalda a sus hermanos, el indio prefirió morir gritando su rebeldía. No quiso llorar desesperanzas.

Cada persona que conozca el suceso lo juzgará según le dicte su conciencia o su conveniencia externa, pero se moverán muchas voluntades, ¿cuál será su despertar?, ¿cuál el cauce que tomen las agua agitadas?

En el mar en que navego, las olas se encrespan con el hecho.

2 comentarios:

Botica Pop dijo...

Tu me dijiste una vez que todo análisis de la realidad que nos deprima, no sirve para nada. ¿Cómo analizar esto? ¿Cómo hacerlo útil más allá del encrespamiento? ¿Cómo? y más importante ¿porqué?.

El que boga de pie sobre una piedra dijo...

Antes de la erupción de los volcanes, grandes corrientes invisibles en la superficie los fueron preparando.

El subsuelo se mueve. No sé cual será la grieta por la que surja la rabia; ni cuánto el tiempo en que tarde en encontrarla.

¿Por qué? Porque la vida ha evolucionado ... para más ... afirmo a pesar de todo.