viernes, 17 de octubre de 2008
Basta hundir el remo
jueves, 16 de octubre de 2008
Abajo hay resitencia

Aunque los maestros no dan clases, los padres de familia los apoyan. La lucha se prevé larga. En su desesperación, alguna autoridad importante solicitó la intervención del ejército mexicano que en apoyo de las policías federales y estatales participó en la represión de población civil compuesta principalmente por padres de familia. La fotografía que encabeza este escrito – aunque cuete trabajo creerlo – corresponde a las acciones mencionadas.
Las reacciones de arriba indican lo que pasa abajo: dos días después de lo sucedido, el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional Guillermo Galván Galván, declaró ante diputados federales que “en relación con lo que está sucediendo en Morelos [ … ] está consciente de que la solicitud expresada por la propia PFP de apoyo para (reprimir al pueblo) es una cuestión de altísimo riesgo para el Ejército, en el sentido de que se puede interpretar en otro sentido la solicitud de apoyo.” Tres días después, apenas ayer, la titular de la Secretaría de Educación Pública Josefina Vázquez Mota, declara también ante diputados que ya inició la contratación de esquiroles (no los llamó así, aunque eso sean) para que den clase en Morelos. Los maestros mantienen el paro, en tanto en otros estados de la república hay movilizaciones magisteriales en apoyo a los huelguistas morelenses.
domingo, 12 de octubre de 2008
¿El mar en calma?
En la sociedad mexicana lo que vemos los citadinos es la televisión, la superficie pues, y los periódicos, si acaso. Quien está atento, con eso intuye lo que se mueve abajo.
Por ahora empiezan a emerger señales en sucesión inusual: un líder indígena se prende fuego ante la tozudez de un gobierno estatal. Fuerzas policíacas asesinan a tres heridos por ellas mismas y matan a quien sólo los transportaba a un hospital, balaceándolo frente a su esposa; sin embargo los indígenas no abandonan la lucha por la que fueron reprimidos. El ejército mexicano – esperemos que solamente una parte –, sin mediar declaración de guerra, inicia una, abierta y clara, contra población civil mexicana que apoya a los maestros de sus hijos. Los maestros siguen en rebeldía, a pesar de los tanques.
Ahí están algunos signos, ¿qué pasa abajo? La superficie no lo dice. El que quiera y pueda, que piense con cabeza propia.
sábado, 11 de octubre de 2008
Chinkultic
Los policías dispararon sobre la población civil indefensa. Cuando un vecino de otra población transportaba solidariamente en su camioneta a tres heridos graves, fue detenido en la carretera que lleva a Comitán. Los policías que lo detuvieron lo asesinaron a balazos tras rematar a los heridos. De todo ello fue testigo la esposa del chofer, que lo acompañaba y llevaba en brazos a su hijo de tres años. La señora se salvó porque un uniformado le indicó: “Señora, métase a la cabina, yo la cubro; soy padre y tengo hijos”. Hubo heridos, la prensa del 5 de octubre habla de diez. Los muertos fueron más, totalizando al menos seis.
Parecería que no hay más, pero la señal que me da fuerza para seguir bogando, la encontré espigando en la narración de los hechos que hizo durante algunos días un periódico nacional. Los pobladores de Miguel Hidalgo, en cuyos terrenos ejidales está el antiguo centro ceremonial de Chinkultic dijeron que “ahora más que nunca” pelearán porque la zona arqueológica sea administrada por el ejido. “Ya está más que pagada con seis vidas”.
Las cursivas son textos sacados del periódico La Jornada.
Las corrientes marinas
No soy experto en fenómenos marinos, pero algo se oye alguna vez o se obtiene del saber común. Resulta que desde mucho tiempo antes que los europeos se toparan con América, una corriente marina indispensable para que Inglaterra fuera habitable, la actualmente llamada Corriente del Golfo, llevaba a las costas inglesas, bajo la superficie del Atlántico, agua templada con la energía térmica adquirida en este continente, tan viejo como aquél, evitando que el Mar del Norte comunicara sus temperaturas cercanas a los cero grados al asiento del reino unido anglosajón. Algo parecido sucedía ya en las costas americanas del Pacífico con otra corriente que, desde las aguas de Centro América, permite desde hace mucho tiempo que la bahía donde actualmente está Vancouver tenga temperaturas menos heladas que otros puntos con la misma latitud.
Total: bajo de la superficie marina, ya esté en calma o movida por tormentas tropicales, huracanes, monzones o como se les llame, se mueven fuertes corrientes que le dan rostro al mundo que conocemos. En el mundo físico eso pasa ¿Por qué no habrá de pasar en el social?
La superficie social podrá estar en calma. Algunos pensarán que nada cambia ¡Que nada puede cambiar! “¡La gente es tan conformista!”
La superficie se agita mientras las ondas de la televisión permanecen en el aire con la noticia conmovedora, pero apagado el televisor todo parece volver a la calma de lo eterno. En el fondo un maremoto se puede estar gestando, o corrientes bien definidas puedes avanzar y acercarse al lugar a donde apuntan. Desde nuestras rocas, aparentemente inmóviles, podemos otear esas señales. Conviene que estemos preparados.
viernes, 3 de octubre de 2008
Ramiro Guillén Tapia
Las estrellas ¿se alejan o nos acercamos a ellas? Segunda parte: La terca realidad
Hace unos días – el primero de octubre – un indígena, líder campesino, sin avisar a nadie, ni a sus compañeros de lucha, se prendió fuego en una plaza pública de Jalapa, Veracruz. Murió ayer a causa de las quemaduras.
“Lo hice porque no sirve el gobierno, sólo son engaños y yo tenía que responder a mi pueblo popoluca”, alcanzó a declarar cuando extinguieron el fuego.
En un acto desesperado, para no dar la espalda a sus hermanos, el indio prefirió morir gritando su rebeldía. No quiso llorar desesperanzas.
Cada persona que conozca el suceso lo juzgará según le dicte su conciencia o su conveniencia externa, pero se moverán muchas voluntades, ¿cuál será su despertar?, ¿cuál el cauce que tomen las agua agitadas?
En el mar en que navego, las olas se encrespan con el hecho.
