lunes, 16 de marzo de 2009

¿Qué hace un remero solitario?

En su piedra, que parece navegar. Solo. Sin nadie a la vista. Sus compañeros de galera, cuando boga en ella, los que están en lo más rofundo de la cala, se le han adelantado. No los oye, menos aún los ve. Pero sabe por dónde avanzan marcando rumbos en mares sin caminos.

El que boga pretende transformar su remo en pluma y asentar en su cuaderno de bitácora el rumbo entrevisto en las estrellas. El mar está en calma, el cielo despejado. La tempestad sacude otros sitios. Cuando la tempestad se desate en torno a la roca en la que rema sabe que encontrará a sus compañeros de la galera de piedra.

domingo, 22 de febrero de 2009

De "traiciones" a traiciones.

El diccionario de la real academia española dice que traidor es el que comete una falta quebrantando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener. Otro diccionario en línea ( http://www.el mundo.es/diccionarios) añade que traidor es quien comete un delito contra la patria o el Estado, en servicio del enemigo.

Soy de los que pido, no, exijo, que el ejército se retire de las calles. Sí, ya sé, quien los puede retirar no me va a hacer caso, pero mi exigencia es la misma.

A mis compañeros de galera, los que estamos abajo y movemos la nave, les digo: no se dejen engañar. Los que exigimos que el ejército cumpla lo que la constitución mexicana le ordena y demandamos que no ande en labores policiacas no somos traidores, dígalo quien lo diga. Primero porque no es delito en México ejercer el derecho de petición, ni tampoco manifestarse públicamente solo o en grupo para hacer demandas u opinar sobre asuntos políticos. Segundo porque pedir que el ejército regrese a sus cuarteles no rompe con ninguna fidelidad, lealtad o compromiso previo en contrario. Y tercero, porque la petición o exigencia no favorece a ningún enemigo, que si lo hay debe ser controlado por la policía.

Insisto, compañeros de boga: traidor sí es quien habiendo jurado fidelidad, lealtad a la constitución, y además defenderla, quebranta su juramento, su fidelidad y lealtad debida a la cata maagna y la ignora, como hacen los dictadores que por eso se llaman así, porque dictan leyes u órdenes a su antojo.

jueves, 15 de enero de 2009

Verdades

"Aunque la ruta de mi vida me lleve a una estrella, no por eso he sido dispensado de recorrer los caminos del mundo." (Dicho por el narrador de La Balsa de Piedra, de José Saramago).

viernes, 9 de enero de 2009

Una estrella (a unos cuantos kilómetros)

Ayer, en el periódico “La Jornada” se publicó la primera parte de un artículo de Ángel Guerra Cabrera, titulado “Cuba: la esperanza”.

El autor nos recuerda que el 8 de enero de 1959 llegó a la Habana “la Caravana de la Libertad, [ ], que cumplió un objetivo primordial al reafirmar tempranamente y con toda claridad el carácter profundamente popular de la revolución”. Mas abajo dice que sin el apoyo popular “no habría sido posible el contundente triunfo obtenido [ por la revolución cubana, que] (desmoronó no sólo la dictadura de Batista y sus cuerpos represivos, sino el aparato estatal y la institucionalidad en que se sostenían la dominación imperialista y oligárquica desde la intervención yanqui de fines del siglo XIX)”

Ángel Guerra demuestra en su escrito que por ése y otros motivos Cuba sigue siendo una esperanza. Estoy totalmente de acuerdo y recalco: si ese pequeño país pudo hace cincuenta años derruir al sistema capitalista dentro de sus costas, apenas a unos cuantos metros de la mayor potencia capitalista, se vuelve a demostrar que los de abajo sí podremos arrasar esa estructura de explotación y muerte, aunque como dice Pedro Miguel en “Navegaciones” del mismo día en la Jornada, no tengamos para hacerlo más que un tecleado de computadora.

viernes, 26 de diciembre de 2008

¿Cómo se "construye" un sol?


Las palabras nos comunican ¿Pueden, además, como la chispa, incendiar una llanura? ¿Qué podrán hacer las palabras en un mar encabritado donde el viento y la lluvia azotan la galera?


Los vocablos dicen y no dicen. Al fin de cuentas, convenciones, significan algo para aquellos que previamente se han puesto de acuerdo. Los acuerdos cambian: en la década de mil novecientos treinta, allá cuando mis padres se conocieron, “hacer el amor” era enamorar, de lejos, coqueteando o galaneando, según; ahora hasta un niño de diez años entiende otra cosa por “hacer el amor”.


“Construir un sol acá abajo” ¿Un sol lo puede o pueden “construir” alguien o muchos? ¿Un sol se “construye”?, ¿se hace?, ¿se forma? Las palabras dicen y no dicen y expresan o no lo que pretenden. Las usaré queriendo decir algo. Le dirán al lector lo que el lector quiera entender.


¿Cómo se construyó el sol, el sol físico que nos alumbra? Nadie sabe a ciencia cierta, pero los astrofísicos tienen teorías. Una de ellas dice que en aquella nube fría de átomos dispersos, resultado de la explosión de una supernova y que siempre había estado en movimiento, algunos átomos empezaron a juntarse. Esa reunión hizo que la masa de la bola aumentara. Por suerte Newton nos avisó que a más masa más atracción. Ese colectivo de átomos empezó a atraer más átomos, y más, y más, hasta que fueron tantos que su gravedad inició las explosiones atómicas: estaba naciendo el sol.


Los mexicanos somos eso: una nube dispersa en la que cada día sus individuos están más lejanos; la nube está fría; de vez en cuando – muy de vez en cuando – se enciende una hoguera en algún sitio, simple chispa que los vientos airados apagan con rapidez; la nube se desmorona frente a nuestra impotente individualidad; hasta el recuerdo de la última supernova se está perdiendo, no del todo: aún cabalga Pancho en la mente de muchos de nosotros y Emiliano se alza con sus reclamos en lo más sano y más radical de quienes están recuperando la tierra en la que se asientan.


¿Quiénes seremos capaces de contribuir conscientemente al nacimiento de un nuevo sol? Un sol que al encenderse barrerá lo indeseable, pero con ello también lo amado …

domingo, 21 de diciembre de 2008

Un sol


¿Un sol acá abajo? ¿Qué es un sol?

Cualquier cosa que los astrofísicos llamen sol es, al menos, una enorme cantidad de hidrógeneo reunido, tan junto y "apretado", que forma algo nuevo: helio. En el proceso las explosiones atómicas generan gran luz y calor ... y barren con todo lo que queda cerca ... solamente lo que está un poco más lejos se vivifica con su energía. Eso pasa en este mundo que conocemos y a éste me he de seguir refiriendo.

No quiero olvidar que las estrellas son más o menos lo mismo, y aunque estén más lejos también hacen vivir a nuestros sueños.

¿Qué será pues hacer un sol acá abajo? ¿Qué deberemos reunir en vez de hidrógeno? ¿Cómo podremos trabajar tan juntos que hagamos algo nuevo? ¡La explosión barrerá todo lo que está cerca! Un poco después la aparente catástrofe vivificará lo que ha tocado.

viernes, 19 de diciembre de 2008

¿Construir el sol acá abajo?

Los nubarrones son tan densos que no dejan pasar ninguna luz. No sólo impiden ver las estrellas; la misma luz solar no los penetra.

Siendo así, construyamos un sol acá abajo.

¡Cuidado! el asunto puede ser muy peligroso ... pero seguramente necesario.