"Más allá de la cárcel". Gustavo Esteva. La jornada. 14 de diciembre de 2009
Artículo completo: aquí
"Hace 200 años la visión dominante en Francia buscaba reformar la monarquía. Sólo podía pensarse el mundo con el rey a la cabeza. Así fue hasta unas semanas antes de que se la cortaran."
Refiriéndose a México y la situación actual Gustavo dice: "No basta un cambio de timón o del timón mismo. No es suficiente sustituir al capitán, para que el nuevo se ocupe de calafatear el barco, que hace agua por todas partes. El barco mismo está podrido. Hay que construir otro, en medio de la tormenta."
... y hay que seguir remando de pie sobre una piedra.
lunes, 14 de diciembre de 2009
viernes, 27 de noviembre de 2009
África y nosotros
He leído en un blog hermano un discurso de Patrice Lumumba, que el autor del blog cataloga como “inocente y candorosos”
Esa lectura me ha hecho reflexionar e investigar un poco.
Mi primera reflexión: ¡Qué ignorantes somos acá, en América Latina –o al menos qué ignorante soy yo– sobre todo lo que se refiera a África! Esto es grave. Somos regiones con un pasado colonial semejante y sufrimos en el presente un nuevo colonialismo, con características diferentes al pasado pero con resultados idénticos. Deberíamos conocernos y unirnos para derrotar al imperio que día a día nos hunde más en la miseria económica, política, cultural, ideológica.
Confieso mi ignorancia: No sabía que esa región de África había sido conquistada en el siglo XIX, alcanzando su independencia apenas en 1960. Cierto que doscientos años de independencia en América Latina nos han dado características diferentes a las de las naciones africanas que con sólo cincuenta años emancipadas en lo político tienen guerras internas como las que hubo en México durante esa misma cantidad de años en el siglo XIX.
Pero el inocente discurso de Patrice Lumumba me permite ver otra realidad: Los países de América Latina se independizaron casi todos alrededor de 1810 y 1820. La independencia fue principalmente política. Conforme el capitalismo fue creciendo y afianzándose en Europa, Japón y Estados Unidos nos volvió a conquistar como colonia económica, ejerciendo su eficaz labor de saqueo, desde materias primas hasta cerebros y todo tipo de fuerza de trabajo. Cuando en 1960 el Congo dejó de ser colonia de Bélgica, el capitalismo estaba más que consolidado y es el que sigue controlando a la excolonia. Esto no lo sabe ni lo barrunta Patrice, según nos permite ver su inocente y candoroso discurso y así seguimos siendo colonia tanto las naciones africanas como nosotros en América Latina. En ambas regiones el saqueo y el despojo ejercido por el capitalismo global es enorme.
La naciones de África, de América Latina y muchas de Asia tenemos un enemigo común: el capitalismo global. Debemos unirnos para aniquilarlo.
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Visiten al blog "Iswe Letu", es muy bueno
En un blog español que descubrí hace poco y que me ha atrapado firmemente (http://isweletu.blogspot.com) leí un artículo que aparte de gustarme mucho por lo que dice y cómo lo dice es tan certero que todo lo afirmado se puede aplicar a la situación mexicana con sólo hacer unos pequeñísimos cambios. Me permito citar párrafos completos del blog mencionado para mayor claridad de lo que afirmo arriba.
“Las cosas están así –se lee en el blog Iswe Letu-: unos cuantos (no sabemos la cantidad) queremos la República. Una república sin muchas concreciones. Vamos, una ruptura republicana. La Monarquía, heredada del franquismo, ya la conocemos. Por sus hechos.”
Cambiando un poco, la situación está perfectamente descrita para México. Las cosas están así: unos cuantos (no sabemos la cantidad) queremos una sociedad no capitalista. Así, sin muchas concreciones. Vamos, una ruptura del capitalismo. La globalización capitalista, reformulada en México por Carlos Salinas de Gortari, ya la conocemos. Por sus hechos.
En los siguientes seis párrafos, si cambiamos monarquía por presidencia de facto, CCOO y UGT por CTM y CROC y aclaramos que “las subvenciones que el Estado les concede” allá, acá no son monetarias sino prebendas políticas y empresariales (¡sí!, como se lee) se aplican todos ellos perfectamente a la situación mexicana.
Transcribo literalmente un párrafo más del blog Iswe Letu: “En el estado de las cosas, no nos olvidamos de la patronal que, igual que los sindicatos, tienen sus organizaciones, sus locales, sus voceros, sus empleados... Tienen más dinero que los sindicatos que llaman obreros, aunque las sedes están muy cercanas. Fueron antes edificios de los sindicatos verticales, que así se llamaban a los sindicatos fascistas del franquismo. Por lo que están casi colindantes. Se ven muy a menudo, se reunen, hablan. Acuerdan cosas. Entre ellos. A esto lo llaman diálogo social. A este teatrillo o cambalache. Y en eso casi siempre pierden los trabajadores. No las cúpulas sindicales. Y sin embargo no pasa nada, sigue el diálogo social.”
En el párrafo anterior, aunque sea difícil creerlo, bastará reemplazar “la patronal” por el gobierno y “los sindicatos verticales que así se llamaban los sindicatos fascistas del franquismo” por los sindicatos corporativos, que eso son los sindicatos progubernamentales emanados de la revolución. Hecho el reemplazo todo es igual aquí que allá.
El resto del artículo también es totalmente aplicable a la situación mexicana, cambiando pocas cosas tales como que en los partidos (chiringuitos auténtico igual que allá) el PAN es el ala derecha, el PRI cada día se mueve más del centro a la derecha y el PRD es aparentemente el ala izquierda. Cierto que no padecemos legalmente una monarquía, pero el actual presidente se quiera comportar como monarca (no ha sido el único ni el primero). De este modo es verdad que acá vivimos así ... de jodidos.
sábado, 24 de octubre de 2009
Nosotros, el SME y Luz y Fuerza, II
Otra posibilidad: Huelga de pagos de luz. La vería más cercana que una huelga general. La propuesta ya circula. Pero pienso que los que pagan mucha luz nunca se van a unir a nosotros, o ya están en huelga de pagos tácitamente acordada por los administradores de de la CFE que ahora maneja los copromisos adquiridos por los administradores de LFC (que por cierto la principal, Georgína Kessel, no ha sido liquidada ni separada de su puesto). Me refiero a los grandes consumidores de energía eléctrica: fábricas, televisoras, municipios, edificios de oficinas federales y dueños de enormes casas iluminadas día y noche. Estos últimos nombrados, los ricachos actuales no son de los nuestros. Los consumidores de fluído eléctrico medianos, si nos uniéramos masivamente a una hulga de pagos en todo el territorio nacional sí tendríamos peso, pero veo difícil que eso suceda; dudo que estemos dispuestos a dejar nuestros privilegios: la tele, internet, la "seguridad" de casa; o lo que suponemos absolutamente necesario como el refrigerador, las tareas escolares de los hijos, etc. Quedan los que tal vez sí se animaran masivamente a una huelga de pagos: todos aquellos que tienen tres o cuatro focos en su casa de uno o dos cuartos (le aseguro que sí hay muchos en México, vean las estadísticas nacionales), pero esa huelga de pagos no creo que le preocupe al actual gobierno de México que sólo dirá "ahora sí vamos a horrar energía" y sin ningún remordimiento se dedicará a cortar el servicio a todos los de ese nivel que no paguen.
"Te ves pesimista y generalmente no lo eres en este blog" me dirá alguien.
No creo ser pesimista y por eso al menos se me ocurre una tercera posibilidad: nosotros, que somos muchos, nos estamos cansando y llenando de indignación. Cuando de verdad estemos hartos (de verdad, no sólo de palabra) algo se nos ocurrirá, como se les occurrió a los peones acasillados cuando ya no tenían salida dentro del porfirismo, o a los que formaron las huestes de Hidalgo y Morelos cien años antes. Da miedo. Me da miedo. En ese momento (que puede durar años en llegar, muchos o pocos, o meses que siempre serán pocos) muchos de nosotros vamos a querer hacernos a un lado. Ojalá entendamos que entonces nadie se podrá hacer a un lado más allá de elegir entre nosotros o los del bando enemigo.viernes, 23 de octubre de 2009
Nosotros, el SME y Luz y Fuerza, I
Por nosotros entiendo los que, sin dudarlo, estamos indignados por la pretendida extinción de Luz y Fuerza del Centro y junto a los trabajadores sindicalizados o no de la misma queremos defender a la empresa pública y su centro de trabajo.
Ese "nosotros" es de muchos (muchos, muchos, y el número exacto me vale madres).
Entre esos muchos están los que sí saben qué hacer y lo están haciendo: los sindicalizados o aún empleados de confianza que no han aceptado la liquidación y se preparan para un alud de demandas legales.
Los demás no debemos dejarlos solos ¡Y no lo haremos!
Pero hay una dificultad material: no sabemos que acción podemos hacer en conjunto ... y todavía no aparece nadie que recogiendo el sentir general lo exprese en propuestas de acciones unitarias con la que podamos apoyar la lucha.
Y entonces se me ocurre que pueden proponerse acciones diversas. Pero al analizar algunas pienso lo siguiente:
Una posibilidad: huelga general. En estos momentos no creo que funcionara. Al fin y al cabo desde alguos puntos de vista (hasta razonables) los que tenemos trabajo fijo somos privilegiados. Es triste que un derecho fundamental, el de tener un trabajo honrado para sostenernos nosotros mismos y nuestra familia, en este desastre de nuestro México actual se pueda considerar privilegio hasta con cierta razón. Y quienes tenemos ese privilegio difícilmente vamos a querer arriesgarlo con una huelga no "legal", además de que muchos que tienen trabajo fijo son de los que no están con nosotros, aunque la lógica diga que deberían estarlo.
Otra posibilidad: la escribo en la siguiente entrada, junto con al menos una tercera.
martes, 20 de octubre de 2009
Primero: NO MATAR AL ENFERMO, luego ...
Primero que no se muera, luego lo curaremos.
Pero, si el enfermo soy yo ...
Solamente que en el enfermo tenga a un enemigo irreconciliable, un enemigo mortal, es decir que me matará en cuanto pueda, en lugar de curarlo lo mataré, ya que está enfermo y no se podrá defender.
Pero, si el enfermo soy yo ...
Bueno, un buen amigo (o simple conocido) que tiene influenza AH1N1. Sería un asesino si lo mato para que no me contagie.
Y si el enfermo es el novio, la novia, la madre, el hermano, la persona a quien tanto amo, enferma sí, pero llena de vida, con carácter difícil pero que me ayuda, rezongando y todo, enferma sí pero jóven y fuerte y lúcida, aunque a veces me haga trampa, me saque la cartera y me birle unos centavos o se le olvide ponerle sal a la comida ¿voy a matarla porque está enferma?
Es el caso de Luz y Fuerza del Centro (LFC) y del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME)
Una empresa propiedad de la nación, es decir de todos, es un MORTAL ENEMIGO de la empresa privada. Si las empresas públicas crecen, se fortalecen y van ganado espacio, LAS EMPRESAS PRIVADAS IRÁN MURIENDO. ¿Qué tiene de raro que los empresarios privados estén felices que su representante máximo en México, el señor Felipe Calderón, haya matado a una, a LFC? No habrá razón alguna que los mueva a defenderla. Y los hijos de empresarios privados que heredarán la empresa (al menos eso piensan) siempre estarán en contra de las empresas públicas y atacarán con mil y un argumento (falsos o no) a la ya por cierto muerta (que de repente pudiera resucitar) Luz y Fuerza del Centro.
Y desde luego esos mismos empresarios estarán siempre contra los sindicatos, aún contra los corruptos que le hacen gastar dinero en corromperlos, pero les ahorran más al no permitir que sus obreros consigan mejoras salariales. Y sus hijos (de los empresarios) y sus corifeos y los enajenados que se sienten o quieren ser grandes empresarios privados, es totalmente lógico que inventen o recurran a razones reales para defender la muerte (extinción le llaman ahora, o algo así) de cualquier sindicato y/o celebrar tal muerte. Si los dejan vivos les quitarán dinero y a veces hasta para que "esos mugrosos trabajadores, groseros, incultos, (corruptos) ganen un poco más".
En cambio, los que sudamos para pagar la renta, los que peleamos o pelearíamos para que nuestro salario mejore, muchos de nosotros al menos, no dudamos en defender cualquier sindicato, que no muera, si está enfermo después lucharemos para curarlo. Y digo muchos, porque muchos fueron los que acudieron a la marcha en defensa del SME y las razones ciertas o falsas en contra no los detuvieron, y a muchos no los inmovilizarán.
Y muchos somos los que nos indignamos porque nos quitaron LFC. Yo con ella ví siempre la televisión cuando vivía en el D.F., con ella vi el cine, con ella caminé por las noches por las calles de esa gran y hermosa ciudad, hice mis trabajos en casa, prendí cientos de veces mi compu, y con ella hice muchas cosas más. Con ella también viajé en metro y en trolebús y sí, es cierto, a veces me birló $200 o $300 por cobros de más y muchas veces me rezongó cuando le reclamaba algo. Y prefiero mil veces que esa LFC se enojara a veces y me cortara la luz, lo prefiero a que lleguen a embargar mi casa, con todas las de la ley, los nuevos dueños de los bancos (actualmente empresas privadas) si se me ocurre no pagar las mensualidades de la misma.
¿Estaba enfermo el SME y LFC? ¡Eso a mi no me interesa ahora! Era yo, eran los míos, era lo mío. ME ENCABRONA QUE ME LO ROBEN O LO MATEN (EXTINGAN). En cambió estaría feliz si me hubieran invitado a sanar a esos enfermos, o aunque ni me preguntaran, el gobierno, que es quien debe administrar esas empresas a mi nombre (jajajaja ¿voy a esperar que eso lo haga el señor Calderón, aunque es su obligación constitucional?) hubiera siquiera hecho el intento real de curar al enfermo, en vez de matarlo.
Pero como no voy a lograr con exhortos que el C. Felipe Calderón deje de ser ladrón y asesino, lo que me preocupa es qué vamos a hacer los que, como yo, y somos miles, no nos moverán verdades, medias verdades y mentiras completas, de nuestra decisión de defender a SME y denunciar el crimen contra LFC.
Tampoco voy a lograr que los ricos empresarios privados, sus esposas, sus hijos y los que están deslumbrados con ellos porque piensan que van a ser de su clase, esos que son a los que verdaderamente representa y defiende Calderón, no voy a lograr que ellos cambién sus puntos de vista, no voy a invertir tiempo en darles razones para que hagan lo que sus intereses nunca les dejarán hacer.
En cabio sí pensaré y escribiré (al menos haré eso, escribir), sobre lo que podemos o conviene que hagamos los que estamos indignados porque mataron a los enfermos, aunque tuvieran una grave influenza AH1N1.
Y que los demás (y los que esto lean), cada quien elija su bando. No tanto por razones pensadas, sino por sentimientos de afinidad material con alguno de los bandos en lucha. Porque la lucha va a seguir.
Y muchos somos los que nos indignamos porque nos quitaron LFC. Yo con ella ví siempre la televisión cuando vivía en el D.F., con ella vi el cine, con ella caminé por las noches por las calles de esa gran y hermosa ciudad, hice mis trabajos en casa, prendí cientos de veces mi compu, y con ella hice muchas cosas más. Con ella también viajé en metro y en trolebús y sí, es cierto, a veces me birló $200 o $300 por cobros de más y muchas veces me rezongó cuando le reclamaba algo. Y prefiero mil veces que esa LFC se enojara a veces y me cortara la luz, lo prefiero a que lleguen a embargar mi casa, con todas las de la ley, los nuevos dueños de los bancos (actualmente empresas privadas) si se me ocurre no pagar las mensualidades de la misma.
¿Estaba enfermo el SME y LFC? ¡Eso a mi no me interesa ahora! Era yo, eran los míos, era lo mío. ME ENCABRONA QUE ME LO ROBEN O LO MATEN (EXTINGAN). En cambió estaría feliz si me hubieran invitado a sanar a esos enfermos, o aunque ni me preguntaran, el gobierno, que es quien debe administrar esas empresas a mi nombre (jajajaja ¿voy a esperar que eso lo haga el señor Calderón, aunque es su obligación constitucional?) hubiera siquiera hecho el intento real de curar al enfermo, en vez de matarlo.
Pero como no voy a lograr con exhortos que el C. Felipe Calderón deje de ser ladrón y asesino, lo que me preocupa es qué vamos a hacer los que, como yo, y somos miles, no nos moverán verdades, medias verdades y mentiras completas, de nuestra decisión de defender a SME y denunciar el crimen contra LFC.
Tampoco voy a lograr que los ricos empresarios privados, sus esposas, sus hijos y los que están deslumbrados con ellos porque piensan que van a ser de su clase, esos que son a los que verdaderamente representa y defiende Calderón, no voy a lograr que ellos cambién sus puntos de vista, no voy a invertir tiempo en darles razones para que hagan lo que sus intereses nunca les dejarán hacer.
En cabio sí pensaré y escribiré (al menos haré eso, escribir), sobre lo que podemos o conviene que hagamos los que estamos indignados porque mataron a los enfermos, aunque tuvieran una grave influenza AH1N1.
Y que los demás (y los que esto lean), cada quien elija su bando. No tanto por razones pensadas, sino por sentimientos de afinidad material con alguno de los bandos en lucha. Porque la lucha va a seguir.
viernes, 16 de octubre de 2009
No es tiempo de discutir
No, no lo es. Si al gobierno no lo mueve una marcha como la de ayer tenemos que buscar hacer más.
La propaganda fascista del gobierno y sus aliados, manejando una revoltura de mentiras, medias verdades, falsedades y ambiguedades vuelve a quedar de manifiesto con la marcha ¿Dónde podrá estar la verdad?, ¿fueron 200,000 asistentes o tan solo 80,000? ¡Como si en número matemático exacto importara! ¡Ja, ja!
Para los que estamos con el SME y contra la extinción de Luz y Fuerza del Centro es suficiente ver una fotografía de la marcha, si por vivir lejos del D.F. no pudimos asistir. Ahora ya sabemos, sin duda, que somos muchos los que estamos de este lado. Si convencemos a más ¡qué bueno!, pero con los que somos tenemos suficiente furza para doblegar al gobierno y a sus aliados.
Todo el asunto consiste en saber cómo encausar nuestra fuerza. La sola marcha no será suficiente. Los enemigos (sí enemigos, ¡enemigos de clase!, totalmente antagónicos) son tozudos, obtusos, insensibles. No tenemos todavía la fuerza para derrotarlos definitivamente, pero si sabemos apretar, actuar con firmeza y unidad, esta batalla podremos ganarla.
Somos muchos ¿Qué sigue después de la marcha?
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