domingo, 24 de mayo de 2009

Arrinconados y arrinconadores

La sociedad mexicana, el pueblo en general, los mexicanos que no somos ni grandes empresarios ni su séquito, ni políticos, ni funcionarios de puestos encumbrados, ni burócratas de elevados ingresos -más de $30,000.00 mensuales, digamos-, ese pueblo, esa sociedad ¿se puede decir que ya no tiene espacios reales y efectivos de acción ciudadana e influencia sobre la cosa pública, más allá del voto en las próximas elecciones?

Parece ser que muchos así lo piensan. Pero la terca realidad demuestra que las teorías que no brotan de su atenta observación casi siempre se derrumban solas.

Hace muy poco las autoridades educativas suprimieron la filosofía y materias afines de los programas de estudio del bachillerato. Ayer apareció la noticia de que dan marcha atrás ¡Qué bueno que lo hacen! pero lo importante no es eso. Se retractan porque la acción ciudadana, sin un solo voto electoral, sin casillas con mamparas, sin IFE, sin TEPJF, sin boletas, sin recuentos, arrinconó a los "gurús" de la educación que ¡qué bueno! -les aplaudo- se han visto obligados a rectificar.

¿Cómo podremos arrinconar a los arriba en otros terrenos? Es seguro que el pueblo encontrará las formas. Ya lo hizo hace años, cuando detuvo la construcción de un aeropuerto, acción que más tarde empujó a los arrinconados de entonces a vengarse en forma deleznable. A pesar de esa venganza, la movilización actual -no física ni con machetes- obtuvo otro triunfo. Y el pueblo seguirá teniendo triunfos, que siempre serán parciales, pero vendrán, tarde o temprano vendrán. Y no por casualidad, si no por la lucha de la sociedad, o parte importante de ella. No es pues el voto electoral el único terreno que nos queda. En ese terreno del voto electoral yo digo: cada ciudadano tiene el derecho de elegir entre votar por uno o por otro entre los muchos candidatos, o anular el voto, o no votar y tan válida es una opción como otra. Sí, tan válida es una opción como otra (aunque a ratos pienso que esa validez es mínima. Tentado estoy a decir "muy mínima", aunque eso sea un atentado al buen decir) Además, como el voto es secreto yo no voy a decir por quién voy a votar, no si voy a anular mi voto o si no voy a votar. Dejemos lo secreto en el secreto.

sábado, 25 de abril de 2009

De armas y del tiempo

He leído que hay una foto famosa -no la he visto- dónde un hombre se enfrenta a un tanque de guerra con un tubo como única arma ¡Todo un símbolo de entereza y decisión humana que lucha por algo de lo que está seguro! Un poema de dignidad que no faltará mientras sigan vivos seres humanos en algún rincón del planeta.

Sin quitar un punto de heroísmo al hecho, todos sabemos que esa arma -el tubo- no tiene ninguna eficacia contra el tanque. Es la decisión, la entereza humana, el valor y la dignidad lo que derrota al acorazado, no el arma que el hombre lleva en las manos. Lo mismo sería, aunque no tan espectacular, que el rebelde se enfrentara a la máquina con una espada.

¡Y la espada ha sido un arma de lucha eficaz durante largos siglos de la historia humana!

Hace treinta años defendí, junto con miles de compañeros que formábamos en las mismas filas, el principio de que "el voto es un arma de lucha". Sigo afirmando, sin duda, que lo era, y muy importante. Cometimos el error de privilegiar esa arma, casi como la única, y ese fue un factor de la derrota y disolución de aquellos batallones.

Pero los tiempos cambian como han cambiado siempre. Si hace treinta o treintaicinco años el voto era una arma más de lucha, importante pero subordinada, hace cien el pueblo de México se convenció, con toda razón, que aparte de símbolo -tubo frente a tanque- el voto -sufragio efectivo le llamaron- no era un arma útil y lo cambiaron por el caballo, el tren, , las cananas, los treinta treinta, los postes de telégrafo y las cuerdas de lazar o cualquier otra. Si con esas armas no se consiguió una victoria completa y perfecta -lo perfecto no existe- sí se lograron triunfos que perduraron ... y aún perduran -por estos días voy a jubilarme con la ley del Seguro Social.

Ya no digo más. O, bueno, sí, un poco. Respeto a quien se opone al capital, en México, con un voto en la mano. En algunos casos admiro su entereza, su ánimo porque no renuncia a la batalla, pero hoy, en el año 2009 y en este país, afirmo sin dudarlo un segundo que el voto, como arma, actualmente no sirve para nada, como tampoco sirven los postes de los celulares ni los caballos de los carruseles ni el ferrocarril de Chapultepec para derrotar al capitalismo.

El reto es encontrar las armas adecuadas ¡Admiro a quien las busca!

domingo, 5 de abril de 2009

Abajo hay movimiento

Europa: manifestaciones contra la OTAN




México

Todavía somos inocentes abajo. Al mostrar el cartelón a un grupo de empresarios, más de uno responderá: "¡Claro!, todo depende del precio que me ofrezcan".
Pero la fotografía es elocuente: todavía en México hay quienes no aceptan del todo al capitalismo.


sábado, 21 de marzo de 2009

Olas de gran fondo

"El mar está en calma, el cielo despejado. La tempestad sacude otros sitios." Escribí hace poco pensando en la tempestad que sufren los de arriba -la crisis económica mundial-. Pronto me llegaron noticias de otras tempestades que se gestan abajo.

La nota puede ser de simple amarillismo y desde luego, aun cierta, ese color la tiñe gracias a los comentarios de los cobardes de arriba. Dice un diario de este día: "Ira popular en EU por abusos de ricos." Se asustan los ricos por la ira que causan sus abusos, explica la nota, pero que se asusten no me importa. Si en verdad abajo hay ira, las olas de fondo empiezan a aparecer. Las corrientes traerán navegantes. Remeros amigos los tengo al sur de mi patria por si los remolinos amenazan con desorientarme. Ellos tienen declarada una guerra desde hace más de quince años y aunque permanecen en una tregua que decidieron y anunciaron unilateralmente -sin respuesta alguna del enemigo que se acoge a guerras de baja intensidad no declaradas-, si las olas de fondo amenzaran con arrastrarnos, los remeros sin rostro no perderán el rumbo.

La nota completa y un artículo de opinión -¿Guerra civil en Estados Unidos? de Immanuel Wallerstein- que de alguna forma trata de lo mismo, pueden leerse completos en "La Jornada" del 21 de marzo:
http://www.jornada.unam.mx/2009/03/21/index.ph

lunes, 16 de marzo de 2009

¿Qué hace un remero solitario?

En su piedra, que parece navegar. Solo. Sin nadie a la vista. Sus compañeros de galera, cuando boga en ella, los que están en lo más rofundo de la cala, se le han adelantado. No los oye, menos aún los ve. Pero sabe por dónde avanzan marcando rumbos en mares sin caminos.

El que boga pretende transformar su remo en pluma y asentar en su cuaderno de bitácora el rumbo entrevisto en las estrellas. El mar está en calma, el cielo despejado. La tempestad sacude otros sitios. Cuando la tempestad se desate en torno a la roca en la que rema sabe que encontrará a sus compañeros de la galera de piedra.

domingo, 22 de febrero de 2009

De "traiciones" a traiciones.

El diccionario de la real academia española dice que traidor es el que comete una falta quebrantando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener. Otro diccionario en línea ( http://www.el mundo.es/diccionarios) añade que traidor es quien comete un delito contra la patria o el Estado, en servicio del enemigo.

Soy de los que pido, no, exijo, que el ejército se retire de las calles. Sí, ya sé, quien los puede retirar no me va a hacer caso, pero mi exigencia es la misma.

A mis compañeros de galera, los que estamos abajo y movemos la nave, les digo: no se dejen engañar. Los que exigimos que el ejército cumpla lo que la constitución mexicana le ordena y demandamos que no ande en labores policiacas no somos traidores, dígalo quien lo diga. Primero porque no es delito en México ejercer el derecho de petición, ni tampoco manifestarse públicamente solo o en grupo para hacer demandas u opinar sobre asuntos políticos. Segundo porque pedir que el ejército regrese a sus cuarteles no rompe con ninguna fidelidad, lealtad o compromiso previo en contrario. Y tercero, porque la petición o exigencia no favorece a ningún enemigo, que si lo hay debe ser controlado por la policía.

Insisto, compañeros de boga: traidor sí es quien habiendo jurado fidelidad, lealtad a la constitución, y además defenderla, quebranta su juramento, su fidelidad y lealtad debida a la cata maagna y la ignora, como hacen los dictadores que por eso se llaman así, porque dictan leyes u órdenes a su antojo.

jueves, 15 de enero de 2009

Verdades

"Aunque la ruta de mi vida me lleve a una estrella, no por eso he sido dispensado de recorrer los caminos del mundo." (Dicho por el narrador de La Balsa de Piedra, de José Saramago).