sábado, 24 de octubre de 2009

Nosotros, el SME y Luz y Fuerza, II

Otra posibilidad: Huelga de pagos de luz. La vería más cercana que una huelga general. La propuesta ya circula. Pero pienso que los que pagan mucha luz nunca se van a unir a nosotros, o ya están en huelga de pagos tácitamente acordada por los administradores de de la CFE que ahora maneja los copromisos adquiridos por los administradores de LFC (que por cierto la principal, Georgína Kessel, no ha sido liquidada ni separada de su puesto). Me refiero a los grandes consumidores de energía eléctrica: fábricas, televisoras, municipios, edificios de oficinas federales y dueños de enormes casas iluminadas día y noche. Estos últimos nombrados, los ricachos actuales no son de los nuestros. Los consumidores de fluído eléctrico medianos, si nos uniéramos masivamente a una hulga de pagos en todo el territorio nacional sí tendríamos peso, pero veo difícil que eso suceda; dudo que estemos dispuestos a dejar nuestros privilegios: la tele, internet, la "seguridad" de casa; o lo que suponemos absolutamente necesario como el refrigerador, las tareas escolares de los hijos, etc. Quedan los que tal vez sí se animaran masivamente a una huelga de pagos: todos aquellos que tienen tres o cuatro focos en su casa de uno o dos cuartos (le aseguro que sí hay muchos en México, vean las estadísticas nacionales), pero esa huelga de pagos no creo que le preocupe al actual gobierno de México que sólo dirá "ahora sí vamos a horrar energía" y sin ningún remordimiento se dedicará a cortar el servicio a todos los de ese nivel que no paguen.
"Te ves pesimista y generalmente no lo eres en este blog" me dirá alguien.
No creo ser pesimista y por eso al menos se me ocurre una tercera posibilidad: nosotros, que somos muchos, nos estamos cansando y llenando de indignación. Cuando de verdad estemos hartos (de verdad, no sólo de palabra) algo se nos ocurrirá, como se les occurrió a los peones acasillados cuando ya no tenían salida dentro del porfirismo, o a los que formaron las huestes de Hidalgo y Morelos cien años antes. Da miedo. Me da miedo. En ese momento (que puede durar años en llegar, muchos o pocos, o meses que siempre serán pocos) muchos de nosotros vamos a querer hacernos a un lado. Ojalá entendamos que entonces nadie se podrá hacer a un lado más allá de elegir entre nosotros o los del bando enemigo.

viernes, 23 de octubre de 2009

Nosotros, el SME y Luz y Fuerza, I

Por nosotros entiendo los que, sin dudarlo, estamos indignados por la pretendida extinción de Luz y Fuerza del Centro y junto a los trabajadores sindicalizados o no de la misma queremos defender a la empresa pública y su centro de trabajo.

Ese "nosotros" es de muchos (muchos, muchos, y el número exacto me vale madres).

Entre esos muchos están los que sí saben qué hacer y lo están haciendo: los sindicalizados o aún empleados de confianza que no han aceptado la liquidación y se preparan para un alud de demandas legales.

Los demás no debemos dejarlos solos ¡Y no lo haremos!

Pero hay una dificultad material: no sabemos que acción podemos hacer en conjunto ... y todavía no aparece nadie que recogiendo el sentir general lo exprese en propuestas de acciones unitarias con la que podamos apoyar la lucha.

Y entonces se me ocurre que pueden proponerse acciones diversas. Pero al analizar algunas pienso lo siguiente:

Una posibilidad
: huelga general. En estos momentos no creo que funcionara. Al fin y al cabo desde alguos puntos de vista (hasta razonables) los que tenemos trabajo fijo somos privilegiados. Es triste que un derecho fundamental, el de tener un trabajo honrado para sostenernos nosotros mismos y nuestra familia, en este desastre de nuestro México actual se pueda considerar privilegio hasta con cierta razón. Y quienes tenemos ese privilegio difícilmente vamos a querer arriesgarlo con una huelga no "legal", además de que muchos que tienen trabajo fijo son de los que no están con nosotros, aunque la lógica diga que deberían estarlo.

Otra posibilidad
: la escribo en la siguiente entrada, junto con al menos una tercera.

martes, 20 de octubre de 2009

Primero: NO MATAR AL ENFERMO, luego ...

Primero que no se muera, luego lo curaremos.

Solamente que en el enfermo tenga a un enemigo irreconciliable, un enemigo mortal, es decir que me matará en cuanto pueda, en lugar de curarlo lo mataré, ya que está enfermo y no se podrá defender.

Pero, si el enfermo soy yo ...
Bueno, un buen amigo (o simple conocido) que tiene influenza AH1N1. Sería un asesino si lo mato para que no me contagie.
Y si el enfermo es el novio, la novia, la madre, el hermano, la persona a quien tanto amo, enferma sí, pero llena de vida, con carácter difícil pero que me ayuda, rezongando y todo, enferma sí pero jóven y fuerte y lúcida, aunque a veces me haga trampa, me saque la cartera y me birle unos centavos o se le olvide ponerle sal a la comida ¿voy a matarla porque está enferma?

Es el caso de Luz y Fuerza del Centro (LFC) y del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME)

Una empresa propiedad de la nación, es decir de todos, es un MORTAL ENEMIGO de la empresa privada. Si las empresas públicas crecen, se fortalecen y van ganado espacio, LAS EMPRESAS PRIVADAS IRÁN MURIENDO. ¿Qué tiene de raro que los empresarios privados estén felices que su representante máximo en México, el señor Felipe Calderón, haya matado a una, a LFC? No habrá razón alguna que los mueva a defenderla. Y los hijos de empresarios privados que heredarán la empresa (al menos eso piensan) siempre estarán en contra de las empresas públicas y atacarán con mil y un argumento (falsos o no) a la ya por cierto muerta (que de repente pudiera resucitar) Luz y Fuerza del Centro.

Y desde luego esos mismos empresarios estarán siempre contra los sindicatos, aún contra los corruptos que le hacen gastar dinero en corromperlos, pero les ahorran más al no permitir que sus obreros consigan mejoras salariales. Y sus hijos (de los empresarios) y sus corifeos y los enajenados que se sienten o quieren ser grandes empresarios privados, es totalmente lógico que inventen o recurran a razones reales para defender la muerte (extinción le llaman ahora, o algo así) de cualquier sindicato y/o celebrar tal muerte. Si los dejan vivos les quitarán dinero y a veces hasta para que "esos mugrosos trabajadores, groseros, incultos, (corruptos) ganen un poco más".

En cambio, los que sudamos para pagar la renta, los que peleamos o pelearíamos para que nuestro salario mejore, muchos de nosotros al menos, no dudamos en defender cualquier sindicato, que no muera, si está enfermo después lucharemos para curarlo. Y digo muchos, porque muchos fueron los que acudieron a la marcha en defensa del SME y las razones ciertas o falsas en contra no los detuvieron, y a muchos no los inmovilizarán.

Y muchos somos los que nos indignamos porque nos quitaron LFC. Yo con ella ví siempre la televisión cuando vivía en el D.F., con ella vi el cine, con ella caminé por las noches por las calles de esa gran y hermosa ciudad, hice mis trabajos en casa, prendí cientos de veces mi compu, y con ella hice muchas cosas más. Con ella también viajé en metro y en trolebús y sí, es cierto, a veces me birló $200 o $300 por cobros de más y muchas veces me rezongó cuando le reclamaba algo. Y prefiero mil veces que esa LFC se enojara a veces y me cortara la luz, lo prefiero a que lleguen a embargar mi casa, con todas las de la ley, los nuevos dueños de los bancos (actualmente empresas privadas) si se me ocurre no pagar las mensualidades de la misma.

¿Estaba enfermo el SME y LFC? ¡Eso a mi no me interesa ahora! Era yo, eran los míos, era lo mío. ME ENCABRONA QUE ME LO ROBEN O LO MATEN (EXTINGAN). En cambió estaría feliz si me hubieran invitado a sanar a esos enfermos, o aunque ni me preguntaran, el gobierno, que es quien debe administrar esas empresas a mi nombre (jajajaja ¿voy a esperar que eso lo haga el señor Calderón, aunque es su obligación constitucional?) hubiera siquiera hecho el intento real de curar al enfermo, en vez de matarlo.

Pero como no voy a lograr con exhortos que el C. Felipe Calderón deje de ser ladrón y asesino, lo que me preocupa es qué vamos a hacer los que, como yo, y somos miles, no nos moverán verdades, medias verdades y mentiras completas, de nuestra decisión de defender a SME y denunciar el crimen contra LFC.
Tampoco voy a lograr que los ricos empresarios privados, sus esposas, sus hijos y los que están deslumbrados con ellos porque piensan que van a ser de su clase, esos que son a los que verdaderamente representa y defiende Calderón, no voy a lograr que ellos cambién sus puntos de vista, no voy a invertir tiempo en darles razones para que hagan lo que sus intereses nunca les dejarán hacer.
En cabio sí pensaré y escribiré (al menos haré eso, escribir), sobre lo que podemos o conviene que hagamos los que estamos indignados porque mataron a los enfermos, aunque tuvieran una grave influenza AH1N1.

Y que los demás (y los que esto lean), cada quien elija su bando. No tanto por razones pensadas, sino por sentimientos de afinidad material con alguno de los bandos en lucha. Porque la lucha va a seguir.

viernes, 16 de octubre de 2009

No es tiempo de discutir

No, no lo es. Si al gobierno no lo mueve una marcha como la de ayer tenemos que buscar hacer más.
La propaganda fascista del gobierno y sus aliados, manejando una revoltura de mentiras, medias verdades, falsedades y ambiguedades vuelve a quedar de manifiesto con la marcha ¿Dónde podrá estar la verdad?, ¿fueron 200,000 asistentes o tan solo 80,000? ¡Como si en número matemático exacto importara! ¡Ja, ja!
Para los que estamos con el SME y contra la extinción de Luz y Fuerza del Centro es suficiente ver una fotografía de la marcha, si por vivir lejos del D.F. no pudimos asistir. Ahora ya sabemos, sin duda, que somos muchos los que estamos de este lado. Si convencemos a más ¡qué bueno!, pero con los que somos tenemos suficiente furza para doblegar al gobierno y a sus aliados.
Todo el asunto consiste en saber cómo encausar nuestra fuerza. La sola marcha no será suficiente. Los enemigos (sí enemigos, ¡enemigos de clase!, totalmente antagónicos) son tozudos, obtusos, insensibles. No tenemos todavía la fuerza para derrotarlos definitivamente, pero si sabemos apretar, actuar con firmeza y unidad, esta batalla podremos ganarla.
Somos muchos ¿Qué sigue después de la marcha?

domingo, 11 de octubre de 2009

Hoy es un día de luto en mi país

Sí.
Hoy estoy de luto. Muy triste y preocupado.
Todo ciudadano pensante debería estar de luto.
El poder del estado ha golpeado con fuerza asesina al pueblo, a los obreros y a los bienes del pueblo.
Hoy nos ha robado al pueblo nuestra empresa de Luz y Fuerza del Centro.
Claro, los empresarios privados estarán de plácemes, pues les regalarán lo que era nuestro (nuestro, del pueblo del que yo soy parte)
Nosotros, los trabajadores de este país que unicamente tenemos nuestro trabajo para sobrevivir debemos estar de luto.
Yo lo esoty.

sábado, 3 de octubre de 2009

Historia de izquierdas y derechas

Sólo quiero recordar algo de historia que me contaron en primaria: cuando la Revolución Francesa (así, con mayúsculas) a finales del siglo XVIII se dió un órgano de gobierno propio que si mal no recuerdo se llamó la Convención, los delegados se agruparon según sus tendecias políticas y, casualmente, unos se sentaron al lado izquierdo del presidio, otros a lado derecho y otros al centro del recito que albergaba a la tal Convención. Nada raro: a partir de un punto dado en un plano algo queda a la izquierda del tal punto, algo a su derecha y algo frente a ese determinado punto.

Luego resultó que los que estaban sentados (o parados y vociferando, lo mismo da) a la izquierda, querían el fin de monarquías y noblezas y los de la derecha pretendían conservar ambas cosas. Así de simple y sencillo.

No se necesita ser un gran pensador para ubicar actualmente a las personas en la izquierda o en la derecha: quien defiende privilegios es de derecha; quien intenta anular privilegios es de izquierda.

Y ya.